El tenis le ha regalado a Aliona Bolsova una última presencia con la Selección Española Iberdrola de Tenis en la eliminatoria Qualifier de la Billie Jean King Cup 2026 contra Eslovenia, que se disputa esta semana en la ciudad balneario de Portoroz, en la costa del Mar Adriático.
La gerundense de 28 años anunció, a finales del pasado año, su retirada del tenis profesional en el torneo WTA 125 que se jugará en La Bisbal d’Empordà, a pocos kilómetros de su hogar, este mismo mes de abril. “Yo ya me había despedido de todos en la en la última Billie Jean King Cup en China y me ha costado situarme. Ha sido como un ‘ostras estoy aquí, qué guay’, así que sí, súper contenta y agradecida”, afirma.
La tenista nacida la ciudad moldava de Chisináu, pero afincada en Palafrugell desde niña, dice marcharse del tenis sin haber dejado cuentas pendientes: “Me han quedado resultados o torneos a los que me hubiera gustado ir quizás, pero motivaciones personales no. Ya he cumplido todo lo que a nivel personal quería cumplir en mi carrera.”
“Desde pequeña me vi ligada al tenis por obligación”
“Estoy orgullosa de haber hecho las paces con el tenis”, asegura. “Desde jovencita estaba muy enfadada con el tenis. Por eso lo dejé con 18 años. Cuando entrenaba con Lourdes (Domínguez), uno de sus objetivos como entrenadora era que yo hiciera las paces con el tenis. Fue algo que conseguimos, el poder disfrutar, poder reencontrarme con esa niña pequeña a la que le gustaba el deporte y disfrutaba en la pista. De lo que estoy más orgullosa es de haber superado eso y otros muchos miedos que he tenido.”
‘Ali’ –como la llaman todos en el equipo– confiesa el por qué de ese enfado: “desde pequeña me vi ligada al tenis un poco por obligación de mi familia, no era realmente una decisión que había tomado yo. Cuando lo dejé y volví, mi motivación era únicamente usar el tenis para ser independiente económicamente, o sea, realmente no era nada que yo quisiera como motivación mía personal. No era el camino que yo quería seguir.”
“Hace años me gustaba ser la diferente”
Con una imagen personal marcada por sus cambios de look y sus tatuajes, reconoce que: “Hace años me gustaba ser la diferente y que eso fuera ligado a mi identidad. Pero luego van pasando los años y te das cuenta de la identidad es tan cambiante… Cada día te levantas distinta y vas evolucionando. Ya pasé esa etapa de rebelde, de querer ser distinta, porque todos somos muy diferentes, muy distintos… aunque a primera vista quizá no lo parezca, pero interiormente sí.”
Bolsova saltó a primer plano del tenis internacional en 2019 cuando alcanzó los octavos de final en Roland Garros desde la fase previa: “Quizás me pudo venir pronto porque después fue como… bueno y qué más después de esto, ¿no? Pero a la vez creo que también fue bueno porque me hizo darme cuenta de que quizás tenía el nivel. Siempre he tenido muchas inseguridades y, por una parte, sí que quizás fue difícil de gestionar, pero a la vez fue bueno para reforzar mi autoestima.”
“He tenido referentes muy cerca de mí muy grandes”
En julio de ese año firmó su mejor ranking personal en el Nº 88 y tres años más tarde lograba el título más importante de su carrera en el ITF World Tennis Tour W80 de Madrid. “Si pudiéramos volver a vivir una vida más con todo lo que hemos aprendido, como si esta fuera la de prueba y error, sería genial. Es fácil también decirlo con la perspectiva de los años, pero cuando estás en el momento, hay un aprendizaje que tienes que pasar… entonces reprochar nada, pero sí que cambiaría cosas.”
De todos estos años se queda, sin duda, con: “la gente que he conocido y la que me ha acompañado durante diferentes etapas de mi vida. He tenido referentes muy cerca de mí muy grandes que me han hecho también esculpirme como persona. Ana Alcázar, en este sentido, fue muy importante para mí porque yo era muy joven y con ella empezamos a hablar mucho de feminismo, de política, de movimientos sociales.”
Ahí nació un espíritu de lucha feminista que le ayudó a explicar el mundo en el que vivía: “Todo esto ya me movía a mí por dentro de mucho antes. Fue como conectar con eso y a partir de ahí también crear un poco mi identidad.”
“Tengo ganas de explorar otras facetas de mí que siempre me han interesado”
En el mensaje publicado en redes sociales para anunciar su retirada, Aliona expresaba el deseo de emprender un movimiento de vuelta al hogar: “Inconscientemente fui tomando decisiones que cuando las junté todas y me paré a pensar dije: es que lo que realmente quieres es estar aquí y más anclada a un sitio”.
El futuro se vislumbra incierto pero lleno de retos para la catalana: “Ahora tengo ganas de explorar otras facetas de mí que siempre me han interesado, como ver qué hago con la carrera que estoy terminando, qué hago con mis otros hobbies, ver si puede haber otra Aliona que quiera dedicarse a otra cosa. Y quizás vuelvo al tenis de otro modo… pero bueno, tengo ganas como de explorar.”
Foto: @Álvaro Díaz/RFET.