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Juegos Olímpicos

El tenis recupera su status en la leyenda olímpica

25 julio, 2012
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El tenis recupera su status en la leyenda olímpica
25/07/2012

El tenis fue unos de los nueve deportes elegidos para el renacimiento de la competición olímpica por el Baron Pierre de Coubertain. En aquella primera edición de los Juegos Olímpicos de la Era Moderna celebrados en 1896 en la ciudad de Atenas, en Grecia, el tenis compartió cartel con el atletismo, las pesas y halteras, la lucha, la esgrima, el tiro, el ciclismo, la gimnasia y la natación.

A la sombra de las grandes competiciones de la época, especialmente de Wimbledon, el torneo olímpico de tenis recibiría su espaldarazo definitivo en los Juegos de 1920, en Amberes, cuando la campeona francesa Suzanne Lenglen decidió tomar parte en la competición, adjudicándose el oro olímpico en individuales y en dobles mixto. Cuatro años después, otros grandes campeones como el también francés Henri Cochet o la estadounidense de 18 años Helen Wills, prestigiaron la competición con su presencia en el podio.

El tenis se mantuvo dentro del programa olímpico como deporte oficial, hasta la edición de 1924 en París. Las diferencias sobre la definición de amateurismo, surgidas entre el Comité Olímpico Internacional y la Federación Internacional de Tenis, acabarían haciendo que perdiera su status de deporte olínpico en los Juegos de Amsterdam de 1928, quedando definitivamente excluido a partir de entonces y durante casi medio siglo.

EL PROFESIONALISMO MARGINA AL TENIS

El debate sobre la presencia del tenis dentro del programa olímpico se reabriría esporádicamente en la edición de 1968, en México, dónde fue aceptado como deporte de exhibición sin carácter oficial, y con una escasa participación internacional. Manuel Santana superó a Manuel Orantes en una final jugada a cinco sets, y juntos alcanzaron también la final de dobles, siendo derrotados por los locales Rafael Osuna y Vicente Zarazua.

Veinte años después, las conversaciones mantenidas entre el entonces presidente de la Federación Internacional, el francés Philippe Chatrier, y el presidente del Comité Olímpico Internacional, el español Juan Antonio Samaranch, culminarían en 1981, con la aprobación de la inclusión del tenis como deporte de exhibición en los Juegos de Los Ángeles de 1984, y como deporte oficial en los de Seúl de 1988.

La decisión revitalizó la vieja discusión entre aquellos que defendían el carácter amateur de los Juegos Olímpicos, y los que postulaban por la participación de los mejores deportistas en cada disciplina.

VUELTA AL PROGRAMA OLÍMPICO

En junio de 1983, CIO e ITF acordaron una solución a medias: todos los tenistas, profesionales o amateurs, menores de 20 años podrían participar en Los Ángeles. El CIO aceptaba, por primera vez en la historia, la presencia de unos deportistas declarados oficialmente como profesionales, poniendo la primera piedra a la posterior abolición del status olímpico amateur.

En su sesión plenaria de 1987 celebrada en Estambul, el Comité Olímpico Internacional eliminaría el límite de edad abriendo la competición a los mejores jugadores del mundo.

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